Se compromete Pepe de la Madrid, regresar a colonias

El candidato a diputado local por el Distrito 18, Pepe de la Madrid, se comprometió con los habitantes del distrito a regresar y estar pendiente de las necesidades de las distinstas colonias que comprenden la demarcación.

Hizo el compromiso de no solo cumplir su papel como legislador, hacer, derogar o modificar leyes, también se comprometió a ser el gestor de la población.

“La mejor forma de conocer los problemas de la gente es estar con ellos, en sus colonias, conociendo sus necesidades”, expuso.

A unos días para que termine el período de campañas, Pepe de la Madrid, visitó todas las colonias del distrito y ha sido notorio el positivo recibimiento a su persona y a su propuesta.

Asegura que candidato lo secuestró e intentó matarlo

Juan Paredes Valles, habitante de Cuauhtémoc acusó al actual candidato a relección Humberto Pérez de privación ilegal de la libertad y de planear asesinarlo.
El hecho acaecido en agosto del 2015, según narra la víctima, fue ejecutado por Humberto Pérez, Luis Chapa Zamarrón y 8 funcionarios municipales. Cuenta que el objetivo era asesinarlo y culpar a Javier Corral, quien era en ese entonces candidato a gobernador.
“Me drogaron y me hicieron grabar un video donde decía que yo tenía problemas con Javier Corral”.
La denuncia quedó establecida bajo el expediente marcado con el número 1720160002403, bajo el concepto de identidad protegida.
Juan Paredes solicita a las autoridades el seguimiento del caso y asegura que ha decidido salir a la luz para evitar que Cuauhtémoc esté bajo el mando de criminales.
Finalizó diciendo que si algo le pasa la culpa será de Humberto Pérez, Luis Chapa Zamarrón, así como de Bertha Gómez Fong y César Horacio Duarte Jáquez.

 

Holocausto Estadounidense

Gritos de niños que no entienden por qué están siendo separados de sus padres. Jaulas frías, colchonetas y unas cuantas mantas térmicas; así reciben a los pequeños en un lugar que no es otra cosa que una jaula enorme, emulando al holocausto moderno.
Las medidas migratorias tomadas por la administración del presidente Donald Trump, donde la idea de la “Cero Tolerancia”, ha provocado la desaprobación e indignación mundial, tras el discurso xenófobo trumpiano que asegura que dentro de los grupos migrantes podrían llegar a su país “asesinos, ladrones y muchas cosas más”.
A pesar de las denuncias directas que ha ejercido la ONU en contra de las acciones que claramente violentan los derechos humanos de los inmigrantes, las declaraciones de la secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kirstjen Nielsen, afirmó que el gobierno “no pedirá disculpas” pues asegura que “las acciones ilegales tienen consecuencias”.
Esta actitud proteccionista, clasista y cruel que caracteriza las actuales ideologías estadounidenses ha dado pie a la violación de los derechos más elementales. Es importante señalar que por decreto universal los niños tienen derecho a la salud, la alimentación y a la familia; cuestiones que han sido totalmente ignoradas por estas medidas.
Dentro del margen de lo que Trump teme, ¿los niños son criminales o asesinos? Su única “infracción” es una situación migratoria no definida al encontrase fuera del su país, es decir, es más una falla administrativa que un delito. Desafortunadamente, no a los ojos de Estados Unidos, que ha dado marcha atrás a las reformas incluyentes de las comunidades de migrantes del país.
¿Qué es lo que realmente importa en este actuar inhumano? Quizá lo más elemental es la seguridad emocional y física de los menores, pero más allá nos enfrentamos con los brotes de intolerancia que podrían detonarse, más fuertes aún, junto a una “cacería de brujas” contra los migrantes, lo que nos regresa a la idea de un holocausto moderno.
¿Qué calidad moral tiene EUA de denunciar las acciones contra Siria hacia la infancia cuando ellos mismos vulneran los derechos de la niñez? Invadir países con la hipócrita consigna de liberar a la población siria y a sus niños.
La falsa bandera del “Sueño americano” que durante décadas EUA orgullosamente ondeó como una identidad particular que apuntaba a la pluralidad de su población, queda en el olvido. Mientras tanto en este ajetreo incierto, la realidad es que los niños sufren. Sufren al no saber dónde están sus padres, temen al saberse abandonados y cosificados como simples ilegales.
Es de vital importancia que las instancias internacionales tomen cartas en el asunto, no solamente “lamentar profundamente” los hechos, sino emplear mecanismos efectivos para garantizar la protección a todos estos niños. Gritos de niños que no entienden por qué están siendo separados de sus padres. Jaulas frías, colchonetas y unas cuantas mantas térmicas; así reciben a los pequeños en un lugar que no es otra cosa que una jaula enorme, como si de un holocausto moderno se tratara.