El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) alertó que las cárceles en México operan con un sobrecupo a nivel nacional del 102.9%, además que el 36.3% de las personas privadas de la libertad aún no tienen sentencia. Y aunado a ello, persiste la actividad delictiva al interior de los centros penitenciarios.
Las cifras corresponden al Censo Nacional de Sistemas Penitenciarios en los ámbitos federal y estatal (CNSIPEF-E) 2025, el cual ofrece una radiografía de la situación del sistema penitenciario mexicano al cierre de 2024.
Los datos revelan desafíos significativos en cuanto a la capacidad instalada, el estatus jurídico de las personas privadas de la libertad y los tipos de delitos más frecuentes.
La infraestructura penitenciaria nacional, al cierre de 2024, estaba compuesta por 325 centros, incluyendo 14 centros penitenciarios federales (CPF), 261 centros penitenciarios estatales (CPE) y 50 centros especializados de tratamiento o internamiento para adolescentes.
Estos centros contaban con un total de 230,168 espacios disponibles para personas privadas de la libertad. A pesar de esta capacidad, el sistema opera con sobreocupación a nivel nacional. En promedio, había 102.9 personas privadas de la libertad por cada cien espacios disponibles al cierre de 2024.
En los centros penitenciarios federales (CPF), la tasa de ocupación era del 73.4%.
Sin embargo, en los centros penitenciarios estatales (CPE), la tasa ascendía a 107.0%.
La situación es especialmente crítica en algunas entidades federativas. El Estado de México y Nayarit registraron las tasas de ocupación más altas, ambas con 238.8 personas por cada cien espacios disponibles. En contraste, Colima y Campeche tuvieron las tasas más bajas, con 39.2% y 55.0% respectivamente.
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