Crece repudio en EU contra Trump por discurso para migrantes

Crece repudio en EU contra Trump por discurso para migrantes

El repudio a las declaraciones antimigrantes de Donald Trump por un creciente coro de políticos demócratas, defensores de derechos humanos e inmigrantes incluyeron acusaciones de emplear retórica hitleriana al reiterar que los indocumentados están envenenando la sangre del país, pero aun así el liderazgo demócrata sigue negociando medidas antimigrantes del mismo tipo que se usaron bajo el gobierno de ese ex presidente.

Trump, continuando con su talento de captar atención, reiteró que los inmigrantes indocumentados que invaden a Estados Unidos están envenenando la sangre de nuestro país el sábado pasado en un mitin en Nueva Hampshire, frase que ya había provocado condenas de una amplia gama de críticos durante las últimas semanas, pero que se intensificaron durante las últimas 48 horas con acusaciones de que tiene un tinte fascista. Sin embargo, para otros era sólo una modificación de su retórica antimigrante con la cual estrenó su primera campaña electoral en 2016 que culminó con su conquista de la Casa Blanca.

Su frase ahora acompaña propuestas de enviar miles de tropas para sellar la frontera con México, construir una red de campamentos de detención masiva de inmigrantes, así como lanzar una operación de deportación sin precedente.

La Casa Blanca declaró que “hacer eco de la retórica grotesca de fascistas y supremacistas blancos violentos… son ataques peligrosos sobre la dignidad y derechos de todos los estadunidenses, nuestra democracia y la seguridad pública”, según el mensaje del vocero Andrew Bates. Biden, sin mencionar a su probable contrincante en la elección presidencial de 2024, comentó el fin de semana que hoy día hay aquellos que siguen demonizando a los inmigrantes y abanican las flamas de la intolerancia. Está mal. La vez pasada que Trump usó esa misma frase, Biden señaló que era un eco de las mismas frases que se usaban en la Alemania nazi.

Pramila Jayapal, presidenta del caucus progresista del Congreso –compuesto con más de 100 legisladores federales–, declaró que la retórica de Trump es deshumanizante y fascista, resumiendo las denuncias de un amplio coro de detractores.