Heladas extremas exponen riesgos en infraestructura hidráulica del norte del país

Con la llegada del frente frío número 33 continúa el arranque helado para este nuevo año. Zonas serranas de Sonora, Chihuahua y Durango registraron temperaturas mínimas entre –10 y –5 °C, con pronóstico de heladas y descenso térmico sostenido en más de 22 entidades, según reportes recientes del Servicio Meteorológico Nacional (SMN).

Además de afectar la salud y movilidad de millones de personas, estas condiciones ponen en jaque una parte crítica de la infraestructura urbana: las redes de agua potable. Cuando el agua se congela dentro de las tuberías, genera una presión interna que puede romper los materiales más comunes en construcciones residenciales y comerciales.

De acuerdo con especialistas en instalaciones hidráulicas, las fallas más frecuentes en invierno no ocurren por falta de agua, sino por roturas causadas por el hielo acumulado en sistemas no diseñados para soportar temperaturas extremas. Y es que materiales rígidos como el CPVC o el acero tienden a fracturarse cuando se exponen a procesos repetidos de congelamiento y descongelamiento.

Frente a este desafío, algunas soluciones técnicas comienzan a destacar por su capacidad de anticiparse al riesgo. Es el caso del sistema Tuboplus PP-R de la mexicana Rotoplas, elaborado con polipropileno random, un material que combina flexibilidad y resistencia. Su diseño permite absorber la presión generada por el hielo sin colapsar, incluso en contextos donde otros materiales fallan.

“El agua se va a congelar; eso no se puede evitar. Lo importante es que la tubería mantenga su integridad estructural durante ese proceso”, explican fuentes de Rotoplas, compañía que ha documentado múltiples casos de desempeño exitoso en regiones del norte del país.

A diferencia de soluciones improvisadas o reactivas, la propuesta del PP-R apuesta por un enfoque preventivo: emplear materiales diseñados para soportar heladas prolongadas, proteger la instalación desde su origen y evitar así fugas, daños estructurales o costosas reparaciones cuando el clima vuelve a cambiar.

La clave técnica detrás del sistema es la unión por termofusión, que elimina puntos débiles y crea una red hidráulica continua, capaz de mantener su forma y funcionalidad aún bajo estrés térmico severo. Esto no solo protege el suministro de agua durante los meses de invierno, sino que prolonga la vida útil de la instalación.

De acuerdo con los pronósticos del SMN, el frente frío 33 traerá condiciones de frío extremo durante toda la primera semana de enero, con caída de nieve o aguanieve en sierras de Baja California, Sonora y Chihuahua, así como rachas de viento superiores a 100 km/h y temperaturas mínimas de hasta –15 °C en regiones montañosas. Ante este panorama, expertos en urbanismo y desarrollo de vivienda coinciden en que la preparación ante el invierno ya no es opcional.

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