La rebelión que llevó al TEPJF a otra crisis

La rebelión que llevó al TEPJF a otra crisis

El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) enfrenta otra crisis interna parecida a la de 2021 en la que fue destituido el entonces presidente del organismo, José Luis Vargas, conocido como el #MagistradoBilletes.

Esta vez, los magistrados Felipe Fuentes Barrera, Felipe de la Mata y Mónica Soto unieron fuerzas contra el presidente Reyes Rodríguez Mondragón.

La primera advertencia ocurrió el 4 de diciembre, cuando desafiaron a su homólogo al ausentarse de su informe de labores.

De la Mata, Fuentes Barrera y Soto hicieron ostensible su desplante al postear a las 10:47 horas una foto en redes sociales del desayuno que tuvieron en un restaurante mientras transcurría el evento.

Reyes Rodríguez rindió el informe ante los plenos de la Corte, del Consejo de la Judicatura Federal y del propio Tribunal, y sólo le acompañó la magistrada Janine Otálora.

Las sillas reservadas para el resto de integrantes del Tribunal lucieron vacías.

Este 7 de diciembre, la rebelión escaló: a solicitud de los magistrados disidentes, el Pleno de la Sala Superior retomó a las 17:30 horas la sesión que habían diferido un día antes. Esta vez, la permanencia del presidente fue incluida como último punto del día a discutir.

El argumento de los tres fue pérdida de confianza en su homólogo ante «evidentes» actos de hostigamiento al secretario general de acuerdo, una «extraña» intervención de un despacho de abogados en la vida del Tribunal y la injustificada contratación de «algunas personas» en los últimos tiempos.

«La presidencia de este Tribunal no debe ser vista como un derecho o un feudo, en realidad es una responsabilidad y un privilegio otorgado por sus pares. Por eso, cuando sus voces reflejan en mayoría inconformidad al considerar incorrecto el cauce al que se dirigen los actos de su presidente, es imperativo que éste se separe de las responsabilidades que le fueron otorgadas», dijo Fuentes Barrera.

«Señor presidente, dé un paso a un lado y regrese a ser digno integrante de este Pleno», llamó Mónica Soto.

«Hoy el presidente de este tribunal no tiene gobernabilidad, una mayoría rechaza su liderazgo», afirmó De la Mata.

Al tomar la palabra en la sesión, Rodríguez Mondragón informó que luego de que le pidieron su renuncia, les solicitó tiempo para valorar esa posibilidad, pero en respuesta le demandaron que presentara ya su dimisión.

Momentos antes de que concluyera un receso de 15 minutos decretado en medio de la discordia, el magistrado presidente denunció, junto con su homóloga Janine Otálora, que el diálogo con los demás magistrados no pudo darse porque Soto solicitó desahogar el tema en una reunión privada, por lo que anunció el diferimiento de la sesión hasta nuevo aviso.

En el Pleno ya lo esperaban Fuentes, De la Mata y Soto quienes presionaban para la reanudación de la sesión, pero Rodríguez Mondragón y Otálora no regresaron al Pleno.

«Por respeto a la institución y a mi mandato como jueza constitucional me retiré de la sesión al no haber condiciones para dialogar. Confío en que las magistraturas estarán a la altura de un País con dinámicas democráticas. Reitero: la democracia necesita demócratas», posteó en sus redes sociales Otálora.

Los disidentes los acusaron de romper el quórum, de faltar a los acuerdos y exigieron al magistrado presidente dar un paso a un lado.

Pese a las presiones de sus pares, Reyes Mondragón dijo que será el próximo lunes 11 de diciembre cuando convocará a una sesión púbica para anunciar su decisión respecto a la permanencia en el cargo.

Esta crisis en el Tribunal Electoral no es nueva. El 4 de agosto de 2021, el magistrado José Luis Vargas fue destituido como presidente del TEPJF, acusado de violentar reglamentos internos y de actuar de manera discrecional.

Cinco de los siete integrantes de ese organismo votaron por su remoción a sólo nueve meses de que asumió las riendas del organismo y a cinco días de que fue reabierta la investigación de enriquecimiento ilícito que presentó en su contra la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF).

Los magistrados Janine Otálora, Felipe Fuentes, Indalfer Infante y Reyes Rodríguez avalaron la propuesta de su homólogo Felipe de la Mata de poner a discusión el desempeño de Vargas.

Los juzgadores enlistaron una serie de agravios y abusos en su actuar al frente del Tribunal Electoral, como discrecionalidad al momento de distribuir los expedientes a revisión, falta de respeto a los miembros de órganos administrativos y descalificación a las votaciones de sus pares, a quienes acusó de votar «en manada».

La decisión fue desconocida por Vargas, quien en un video posterior a la sesión de su destitución aseguró que la única forma de retirarse del cargo era con su renuncia, la cual, dijo, no tenía previsto presentar.

Janine Otálora presidió la Sala Superior por unos días y luego fue electo Reyes Rodríguez.