Polarizan el segundo debate presidencial con acusaciones y descalificaciones

Polarizan el segundo debate presidencial con acusaciones y descalificaciones

Como adelantó a sus cercanos luego de naufragar en el primer debate, Xóchitl Gálvez relegó a los dirigentes nacionales del PRI, PAN y PRD para coordinarse solamente con su equipo cercano y retomar su conocido estilo frontal, alejado del acartonamiento que mostró en el primer encuentro entre candidatos.

Por ello, mientras Gálvez practicó una y otra vez hasta el sábado con panistas como Santiago Creel, la senadora Kenia López Rabadán y Diana Vega, su hija, el presidente del PAN, Marko Cortés, el priista Alejandro Moreno, y el perredista Jesús Zambrano, quienes deambulaban alrededor de los Estudios Churubusco dando declaraciones optimistas.

“Los tres quedaron como convidados de piedra”, confió una de las panistas cercanas a Gálvez.

La estrategia de la candidata de la coalición Fuerza y Corazón por México fue enumerar e insistir en presuntos hechos de corrupción y negligencia como la Línea 12 del Metro, el colegio Rébsamen, los negocios de los hijos del presidente Andrés Manuel López Obrador y los señalamientos por enriquecimiento y corrupción a Rocío Nahle, candidata a la gubernatura de Morena en Veracruz.

A su vez, Sheinbaum, candidata de la coalición Sigamos Haciendo Historia, dedicó varios días previos al segundo debate a practicar con integrantes de su equipo de campaña, como Iván Escalante, César Yáñez, además de Juan Ramón de la Fuente, coordinador de los Diálogos por la transformación. 

Tanto Gálvez como Sheinbaum manejaron su agenda de este domingo con gran hermetismo. 

En respuesta a las acusaciones de Xóchitl Gálvez, la candidata oficialista mencionó contratos que la empresa de la aspirante opositora recibió cuando fue jefa delegacional de Miguel Hidalgo, y como funcionaria federal con el entonces presidente Vicente Fox (2000-2006).

Con Gálvez de regreso en modo frontal, el segundo debate presidencial se convirtió en un intercambio de acusaciones con Claudia Sheinbaum en pasado, presente y futuro, además de descalificaciones que subieron de tono entre ambas candidatas a la presidencia.

En la primera hora, Sheinbaum se refirió a Gálvez como la candidata del “PRIAN”, como lo hizo en el primer debate presidencial, en tanto que la candidata de Fuerza y Corazón por México aclaró que iba a referirse a su adversaria como “la candidata de las mentiras”, lo que opacó las propuestas de ambas.

En el último tramo del debate organizado por el Instituto Nacional Electoral (INE), la aspirante de Morena y aliados se refirió a Gálvez como “la corrupta”, por lo que, a cambio, recibió el sobrenombre de “narcocandidata”.

“En el pasado debate, yo llamé a Claudia por su nombre, veo que ella no lo va a hacer. Así es que le voy a aclarar de una vez: yo soy la candidata del PAN, del PRI y del PRD y de millones de ciudadanos”.

Gálvez remató: “Tú eres la candidata de un ‘narcopartido’ porque esta es la promoción que hace Morena en las redes sociales y además, le rinden culto a la Santa Muerte“.

En las acusaciones del pasado, Xóchitl Gálvez recordó a Carlos Imaz, exesposo de Claudia Sheinbaum, quien hace 20 años fue noticia cuando se conoció que recibió sobornos de miles de dólares del empresario Carlos Ahumada.

“Ese caso se ha mencionado muchísimas veces, es bastante viejo y ya está aclarado”, desestimó Sheinbaum.

En su acusación del pasado, Sheinbaum subrayó que como titular de la Comisión Nacional de los Pueblos Indígenas, la candidata de la oposición “se dio la peor represión a un pueblo indígena en San Salvador Atenco, con (Vicente) Fox y (Enrique) Peña Nieto, y utilizó la comisión para obtener 17 contratos”.

En una de las intervenciones de Morena y aliados, Gálvez mostró una cartulina con la leyenda: “Claudia miente”, por lo que la periodista Adriana Pérez Cañedo pidió que mientras no fuera su turno de hablar “está acordado que no muestren gráficas”.

Gálvez recordó también la caída de la Línea 12 del Metro, y “la empresa que ella contrató, declaró que la cuarta causa de la caída fue la falta de mantenimiento”.

Para pasar a las acusaciones en futuro, Xóchitl Gálvez machacó una y otra vez si investigará los negocios de los hijos del presidente, a Rocío Nahle, si su familia está involucrada los Panama Papers, por lo que la candidata morenista respondió.

“¡No, no, no!”, y reviró: “La única corrupta aquí es la candidata del ‘PRIAN‘”.

En medio de porras y gritos que sonaron apagados en comparación luego del primer debate, Sheinbaum sentenció con el rostro aún tenso: “Se puede bajar más en las encuestas cuando se pierde la dignidad”. 

El debate concluyó cuando el cronómetro del INE marcó que faltaban 34 días, 10 horas y dos minutos.

Latinus.