A pesar de la majestuosidad y la gran derrama económica que genera el Parque Barrancas, las comunidades de pueblos originarios en la zona carecen de servicios básicos como el agua potable, y un 85% de los residentes de todo el municipio ni siquiera reciben algún beneficio de ello.
Arturo Langarica Almanza, alcalde de Urique (Urique), observó que “se habla mucho del Parque, internacionalmente es famoso, pero no es el único punto en donde hay población, es un municipio grande, igual sucede cuando hablamos del CH-P, pasa por aquí, pero necesitamos que también se hospeden”.
En ese sentido, sugirió actualizar los porcentajes establecidos en el Fideicomiso Barrancas del Cobre, regulado por el Gobierno del Estado de Chihuahua, para ampliar la distribución de los beneficios financieros a todas las comunidades originarias.
“No lo conozco bien, solo sé que hay convenios con los ejidos, pero solo les beneficia a los que están alrededor del parque. Es impresionante la cantidad que se invierte para tirolesas, teleférico, y demás, pero no en agua potable, sobre todo en las partes altas que es donde más batallan con eso”, acotó el presidente municipal.

Y es que de las 10 secciones grandes y 1,200 localidades en las que se segmenta Urique, esa zona representa apenas el 15% de la extensión territorial, apuntó.
“Hubo un proyecto muy ambicioso en gobiernos pasados, que nacía en San Juanito (Bocoyna), y llevaba el agua a esa zona, en Areponápuchi y San Rafael, pero lo abandonaron y ahí dejaron las tuberías, ahorita las puedes ver, están secas”, relató.
Tal obra inconclusa, lo que coloquialmente se conoce como un “elefante blanco”, obligó a que desde hace años la población de continué pagando pipas para dotarse del líquido, y eso resulta muy caro, lamentó.
Agregó que además del agua potable, urge la pavimentación de dos tramos carreteros, uno de ellos de 40 kilómetros (km) que conecta de la cabecera municipal hasta el poblado de Cerocahui, en la parte alta de la serranía, y otro segmento desde ahí, hasta Choix, Sinaloa.

“La geografía sí es difícil, pero hay proyectos, lo que pasa es que luego se estancan y se convierten en negocios para los productores y los abandonan. Nunca habrá presupuestos que alcancen, pero estamos trabajando para poder cubrir necesidades básicas, y eso también incluye la gestión”, declaró.
Dijo estar de acuerdo en que los presupuestos para las entidades y municipios, etiqueten partidas específicas para los pueblos originarios, que limiten la intervención del funcionariado responsable, a una mera supervisión o acompañamiento.
“Porque luego decidimos nosotros y no es lo que necesitan o no lo utilizan. Es muy importante escuchar a esas comunidades y que ellas opinen qué es lo que ocupan, cuál obra (quieren), mi gobierno tiene esa intención y lo estamos haciendo, hay que escuchar al Pueblo siempre y buscar beneficiar a los que tengan la razón”, aseveró.
Otro gran problema que enfrenta actualmente la administración municipal de Urique, es el censo poblacional, toda vez que el último redujo drásticamente la cifra: “de casi 23 mil habitante que teníamos en 2010, el nuevo nos bajó a 17 mil”.
“Es muy importante hacerlo bien porque luego nos perjudican el presupuesto de los municipios, y además tenemos 65% de población indígena”, expuso el alcalde uriquense.
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